Se han visto implicadas en los desafíos tanto naturales como artificiales en los cuáles se han visto forzadas a vivir.
Resistir ha sido su arma durante más de tres décadas y con el lema "se hace camino al andar" han hecho milagros. Desde construir sus propias casas del adobe en la desértica e infernal hamada hasta construir las escuelas, hospitales, centros administrativos y también estar situadas en las posiciones de orientación y control más importantes en los campamentos y en el exterior.
Se refleja en los porcentajes de representación en los diversos ambientes. Representan el 85% del personal administrativo, el 75% del personal de la educación y el 65% del personal de la sanidad.
Además de ser la base esencial en los campos de los refugiados saharaui, desde ser la cariñosa madre de sus niños, hasta ser la fiel trabajadora que quiere sacar hacia delante a su pueblo y a sus niños, cueste lo que cueste y en las condiciones que sean.
La idea de la creación de cooperativas vino de un grupo de mujeres que notaron al peligro de la ayuda internacional, por su disminución y la manipulación de esta.
Además algunas organizaciones internacionales utilizan esta ayuda que nos pertenece por derecho, como medida de represión en contra del pueblo saharaui, mezclando así las cuestiones humanitarias con las políticas, y de esta manera quitarnos nuestros legítimos derechos de obtener una tierra que nos pertenece por derecho.
Dahkla ha sido un ejemplo para los demás campamentos de refugiados.
Por medio de estos trabajos en cierta manera renumerados se crea cierta aunque ambiciosa autosuficiencia, ya que dinero que le entra a la mujer saharaui es dinero para la familia saharaui por lo tanto para la economía saharaui.
Por lo tanto hacemos un llamamiento a todas las organizaciones interesadas y autoridades saharauis para impulsar este tipo de proyectos, porque según nuestros pronósticos serán los que serán sostenibles en el tiempo y muy contrariamente a la ayuda internacional que es manipulada por potencias y por sus intereses y no les cuesta llevar por delante a todo un país por un puñado de euros que pondrían en sus ya repletos bolsillos.



